Roberto Loaisa Casanova Kell-Abar (Cap. 15) - Eclipse Lunar Eclipse Lunar

Kell-Abar (Cap. 15)

Todo estaba Preparado en los carros: mochilas, alforjas, sacos y tiendas de campañas, Roque se despidió con un beso en los labios
seguido de un fuerte abrazo a Iris, la esposa de Roque se sentía triste por la partida de su marido pero en el fondo sabía que ese viaje de expedición a kell-Abar no iba a tardar mas de tres días.

Roque partió con su caballo, seguido de un grupo de al menos treinta y cinco caballero de la llama, todos ellos jóvenes exploradores que no llevaban más de tres años en el ejercito, las puertas de Thet-Sun se abrieron de par en par dando paso a aquel pequeño grupo de reconocimiento, en cabeza iba Roque, al lado su principal compañero y amigo Shoren, Shoren era un Joven alto y corpulento como Roque eran los nacidos en la mañana tardía o los conocidos como “Tocados por los brazos de la Llama”.

-¡General!- dijo Shoren.
-¿sí?…- contestó Roque.

– ¿Que crees que nos vamos a encontrar el Kell-Abar?- preguntó Shoren mientras giraba las riendas de su caballo evitando que tocase
al de Roque.

– Pues yo creo Shoren que es un pobre chiflado que nos ha querido gastar una broma y nos hace perder el tiempo a mí y al Rey- contestó
con una mueca de mofa.

– Pienso que es una Revuelta de algún Ruethiano, pero pronto le enseñaremos la disciplina de los caballeros de la llama- continuó con Roque con la conversación.

Continuaron durante un día entero y en el anochecer llegaron a la ciudad de Kell-Abar, la ciudad de Kell-Abar era famosa por su comercio de la lana y de la seda, se decía que eran los mejores navegantes y comerciantes de aquellos parajes, su ciudad también estaba fortificada como Thet-sun pero a diferencia de Thet-sun era una fortificación rectangular, en la parte posterior de la misma tenía el puerto, que daba a mar abierto, puerto que era el principal sustento de la ciudad, tanto para la pesca, como para el comercio marítimo, pero ahora a lo lejos parecía una ciudad fantasma, no se veía ningún fuego, ninguna luz…

Roque bajó del caballo y ordenó a sus soldados a encender unas hogueras para asentar el campamento lejos de la ciudad, ordenó a un grupo de diez caballeros
junto a Shoren a adentrarse a las puertas de la ciudad. Pronto ensillaron y cogieron cada uno una antorcha que fueron proporcionada por los caballeros que se quedaban vigilando el campamento.

Hicieron galopar a los caballos, Roque podía ver el miedo en sus compañeros, cada vez que se acercaban a aquella ciudad les parecía más siniestra en la incesante noche, un olor fuerte a agua marítima les llegaba de aquella ciudad.

Llegaron a las puertas de las ciudad,pudieron contemplar que aquellas verjas estaban corroídas y aplastadas, como si la ciudad
hubiera sido sumergida en pleno mar y la hubieran sacado pasado unos años,se acercaron a los muros y estaban completamente húmedos y lleno de musgo… de repente un ruido hizo a todos los caballero empuñar los Trik-Loes haciéndolos ponerse en formación, era el ruido del campanario, la campana sonaba de forma triste y ahogada como si llamara a los fieles a un enterramiento, sabían que la brisa del mar la había hecho sonar pero los caballeros estaban muy asustados, sabían que eso no era obra de una revuelta civil…

-¡ Caballeros, mantened el orden!- gritó Roque a la vez que abría junto con Shalen aquellos portones de la ciudad.

Roque no pudo dar crédito a lo que su antorcha le estaba iluminando, entre la bruma pudo ver una gran cantidad de casas corroídas por la humedad y un montones de cadáveres esparcido por la ciudad, un olor de putrefacción hizo vomitar a más de un caballero, pronto los caballeros comenzaron a juntarse, estaban completamente horrorizados por aquella escena, niños ahogados en plena calle cadáveres en alto estado de descomposición con gusanos saliendo de sus ojos y boca.

Se adentraron por la calle principal camino al pequeño castillo situado junto al puerto en lo alto de una gran roca, de repente uno
de los caballeros, kharón, sintió unas pisada detrás del grupo y especialmente detrás de él, se giró sobre sí mismo y se vio a sí mismo
Kharón se quedó realmente sorprendido, pensaba que estaba empezando a tener alucinaciones, se giró de cara al grupo y no vio a nadie, volvió a girase y la figura que tenía delante abrió y de aquella boca crecieron grandes colmillos y los ojos se cambiaron aun color negro, el color de la muerte, la criatura se abalanzó sobre él quitándole el casco de un tremendo golpe, un grito de dolor se prolongó por toda la ciudad ante los incesantes mordiscos en la yugular del caballero que le hicieron brotar la sangre a borbotones. Todo el grupo
miró se produjo aquel grito.

– !Kharón!, ¿Donde está?- gritó Shalen.

De repente todo el grupo se desplazó de vuelta por donde habían venido, rápidamente pudieron ver la antorcha de Kharón, recogieron la antorcha y pudieron ver un surco de sangre que se adentraba en una pequeña casa, Roque desenvainó a colmillo flamígero, un regalo del rey Recthar que le había dado en su título de general, se adentró con cautela en aquella choza enfocó con la antorcha de aquel lúgubre lugar, pudo ver algo jadeando, eran los sollozos de Kharon, ahí estaba arrodillado y muerto de miedo de espaldas a el con las manos en
la cara, estaba horrorizado, su armadura estaba manchada de sangre. Roque soltó la antorcha en el suelo con cuidado para que no se apagase y le agarró por el Hombro para girar aquel Hombre.

– ¿Kharón estas Bien?- le susurró Roque.

Ahora si que pudo ver Roque la tremenda cara de horror que el caballero tenía,se había puesto un pañuelo alrededor del cuello.

– Señor he visto una criatura, me atacó de repente, pude propinarle un par de golpes pero pudo escapar antes de que pudiera coger mi arma- le comentó Kharón mientras Roque le incorporaba para que se apoyara en su hombro.

Comenzaron de nuevo el recorrido hacia el castillo, todos estaban mirando cada puerta abierta de cada casa, pero solo veían aquel fondo oscuro que nadie se atrevía a pasar, escuchaban el golpear de las ventanas y el crujir de la madera pútrida; llegaron al final de la calle y se encontraron una gran plaza, donde estaba el antiguo mercado, estaba todavía los puestos mercantes alrededor de la misma, pescados colgados, fruta corrompida y cadáveres por todo el suelo como si quisieran huir de algo, todo esa vida en la plaza se quedó congelada en ese instante, susurros de llantos se escuchaban en toda la plaza, gotas de sudor le caían a algunos
caballeros, no sabían si eran llantos o el sonido de la brisa del mar…

De repente la campana volvió a sonar y esta vez no era el viento quien la estaba moviendo, en lo alto de la misma una sombra humanoide estaba tirando de una cuerda de la cuál la hacía mover, comenzaron a salir sombras en las ventanas de las casas de la plaza, silbaban flechas cruzando de lado a lado, cuatro de ellas impactaron en tres caballeros los cuales cayeron fulminados al suelo…

– ¡Separaoos!- gritó Roque con gran impotencia ante esa emboscada.

De las puertas empezaron a salir caballeros armados con armaduras en forma de escamas y preciosos contornos con forma de agua, llevaban
unas túnicas de color azul celeste, de los brazos le sobresalían unas cuchillas en forma de espada, a Roque le cogió desprevenido uno de ellos puesto había corrido al cobijo de las flechas en la pared de una de las casas, el caballero se le abalanzó,Roque sólo tuvo la oportunidad de agarrar los brazos del atacante para evitar ser herido por aquellas largas garras, cogió impulso con la cabeza y pudo propinarle un gran cabezazo en la mandíbula que le hizo crujir parte de ella, se anticipó al sorprendido caballero y le propinó de nuevo
otro golpe, esta vez con el puño sacándole la mandíbula, del impacto el casco del mismo salió disparado, el caballero quedó tumbado de cara arriba con la vista nublada, sólo pudo sentir un frío metal atravesando su abdomen.

Roque pudo sacar su espada de aquel cuerpo inerte, la enfundó y cogió de unos de sus inertes compañeros un trick-Loe, comenzó a realizar pequeñas oscilaciones con la intención de generar una barrera defensiva, le atacaron dos caballeros más, al que estaba más anticipado le atacó con un ataque circular que hábilmente esquivó el caballero, Roque giró sobre sí mismo y coordinó el esquive del caballero esperando
a que levantara la cabeza y la seccionó de un rápido movimiento, Roque sabía que detrás venía otro caballero con las cuchillas en alto, a Roque sólo le dio tiempo a girar y parar con la vara aquel ataque, las cuchillas golpearon aquella vara y Roque hizo un leve giro de muñeca y brazo rotó su cintura desplazando la vara con un giro seccionando la garganta de su adversario, nuestro joven caballero no estaba viendo crédito a sus ojos.
su tropa estaba cayendo uno a uno, aunque ellos estaban sufriendo bajas al enemigo sabía que no podían aguantar mucho más, ellos los triplicaban en número, Aún así Roque avanzó acometida tras acometida hacia un pequeño grupo de cuatro personas en las que estaba su amigo Shoren defendiendo al malherido Kharón.

– ¡Tenemos que salir de aquí, esta batalla está perdida!- gritó Shalen a la vez que sacaba su espada de otro adversario caído.

-¡sólo veo una salida!- grito Kharon señalando al viejo castillo situado en la roca.

Roque cogió a su malherido compañero y corrieron por aquel camino de piedras, Shalen siguió blandiendo la espada con la finalidad de retener los continuos atacantes junto con dos compañeros que tenía a ambos lados, comenzaron a realizar innumerables bajas pero también estaban notando el cansancio de la batalla, sus espadas cada vez se les hacían mas pesadas, el compañero de Shalen de la izquierda cayó de un golpe de cuchilla que le atravesó la armadura y le seccionó parte del hombro y le alcanzó hasta el pecho,cayó de rodilla abatido y su contrincante terminó con su muerte clavándole las dos afiladas cuchillas en el pecho empalando aquel inerte cuerpo, Roque comenzó a empujar aquel gran portón del castillo sin logro alguno.

– !Aprisa!- dijo kharón de forma angustiada mirando aquella horrorosa escena.

Shalen no tuvo más remedio que correr, se giró sobre sí mismo al ver a su último compañero abatido, en su retirada pudo ver a Roque y Kharón intentando empujar aquel pesado portón, comenzó a correr como nunca había corrido en su vida y arremetió contra el portón, los tres caballeros cayeron de bruces en la antesala, Roque rápidamente se anticipó para cerrar el portón, miró a los lados del portón y vio una viga de madera.

– ¡Ayudadme!- gritó Roque a la vez que ofrecía la mano a sus compañeros.

Rápidamente se levantaron y comenzaron empujar en aquellas pesada puerta, los pies se los resbalaba en aquella húmeda antesala, empezaron a cerrar poco a poco y vieron multitudes caballeros acercándose rápidamente con su incesante tintineo de armaduras.

– ¡Mas fuerteeee!- gritaba Kharón mientras veía la incesante turba acercándose más y más.

Lograron cerrar aquel portón y los dos caballeros se apoyaron de espalda para amortiguar los golpes a la puerta, Roque pudo colocar aquella gran viga a través de las ranuras de la puerta, un tremendo golpe al portón de los caballeros hizo crujir la puerta haciendo eco en aquella sala, rápidamente los tres caballeros se desplazaron al gran salón,todo el salón estaba hecho añicos, una gran lámpara de araña había aplastado la mesa principal, todas los estandartes que antes decoraban aquel sitio ahora eran trapos sucios y rajados.

En un instante en que sus compañeros estaban observando la sala en busca de algún intruso, Kharón desenvainó una pequeña daga y degolló a Shalen de un ágil giro de brazo, Roque se quedó asombrado con aquella escena, vio como su amigo caía de rodillas echando sangre por su boca, detrás de él se hallaba Kharón con una mueca sonriente.

-¡Hay que ver que ingenuos sois los Ruethianos!- dijo a la vez empezaba a licuarse su cuerpo.

Roque no entendía nada, no creía en la brujería desde que le concienciaron despues de aquella fatídica noche que le hicieron olvidar, noche en la que perdió a dos de sus mejores amigos de la infancia; aquella figura comenzó a tomar forma de agua y se deslizó por el suelo hasta llegar al trono, el agua comenzó a formar otra silueta, esta vez dos veces más que él, ante Roque se erguía un caballero colosal su cara estaba llena de múltiples arañazos, peor en aquella oscuridad no pudo ver más.

– Siempre estáis negando a vuestro pueblo de nuestra existencia… caballeros de falsa rectitud que nos expulsasteis antaño de nuestras tierras- comenzó el guerrero a levantarse de forma imponente y con un dedo le señaló.

– Tú Roque, hoy te perdono la vida siempre que me entréges a colmillo flamígero y cualquier otra arma que lleves,serás mi mensajero- continuó la conversación dando unos pasos hacia el frente, ahora Roque podía ver a esa persona humanoide, le resultaba muy familiar, en alguna batalla,en alguna ciudad en sus formaciones, ese rostro…

– !Jamas!- Roque desenvainó a colmillo flamígero.
– Thirx- Reth, phalam art theur- gritó Roque en toda la sala.

De las manos de Roque comenzaron a destellear en aquella oscuridad, haciendo arder aquella espada, Roque comenzó a dejar los ojos en blanco y comenzó a entrar en un pequeño trance, su armadura comenzó a deshacerse dando lugar a una nueva armadura roja que habitaba dentro de la misma, la armadura parecía cobrar vida, comenzó a iluminarse de forma intermitente en la sala, un gran calor abrasaba la zona, la armadura se introducía más y mas en la carne del caballero hasta que la armadura se mezcló con la carne, un intenso olor
a carne chamuscada seguido de un gran grito hizo retirarse levemente a la criatura que tenía delante de el.

– Ya era hora que mostraras tu lado interno Roque- dijo el gran caballero bajo aquella mueca de burla…

Sólo se podía contemplar en la oscuridad un pequeña luz ahogada en aquel castillo, allí estaban Filín mirando aquella luz resplandeciente
sabía que era un aviso de su general, rápidamente giró por sus propios pasos con nerviosísmo.

– ¡Caballeros, nuestro general necesita nuestra ayuda, levantad el campamento, no vamos!- gritó en pleno descampado.

De repente todos los caballeros comenzaron a coger todas aquellas objetos indispensables para ellos, pronto montaron en sus caballos
y galoparon en la oscura noche camino a Kell-Abar, todos ellos estaban nerviosos, sabian que allí no iban a encontrar nada bueno.

– ¡No entreis por la puerta principal!- gritó Filín mientras espoleaba su caballo tirándo de las riendas hacia el lado.

– Adentrémonos en la playa… por el puerto- murmuró mientras intentaba ver “el mar de los Susurros”, le llamaban así porque se decía
que en la noche ese mar estaba maldito, mientras se adentraba en aquella playa extensa Filín comenzó a recordar aquella leyenda Kelliana:

“se decía que existian un Dios llamado Kye que cuidaba de Kae, la ofreció la Tierra, lugar donde pudiera depositar sus lágrimas ante
el engaño de Rue, y así fue, Kye fue el consuelo de Kae, Kye estubo consolando durante milenios las lágrimas de Kae, dichas lágrimas
crearon los principales mares de Kalash, Kye ofreció a un lugar en la tierra para los hijos de Kae. La diosa Kae aceptó y los Kaenitas
poblaron lo que se denomina ahora Kareshia, Kye con el paso del tiempo se enamoró consolando a Kae, Kye propuso a Kae unir la tierra
y el mar para siempre pero ante la desconfianza de un nuevo engaño Kae abandonó aquellas tierras dejando sus lágrimas, y ordenó a sus
hijos que volvieran con ella, ante esta revolución, Kye, sintiendose engañado, enterró bajo tierra vivo a uno de los hijos de Kae, muchos huyeron con ella, los restantes formaron Kareshia; cuenta la leyenda que todas las noches puedes escuchar los susurros de Kae llamando a sus hijos situados en Kareshia”.

-¡Alto¡- Dijo Tirín al ver que su caballo se hundía en la suave playa.

su peso hacía hundir su caballo, pronto ordenó a sus compañero desmontar sus caballos, comenzaron a avanzar playa adentro en busca de la orilla del mar,no eran capaces de ver nada en esa gran oscuridad, la longitud de las antorchas no los dejaban ver más de unos metros, tenían que ir hacia el puerto,era un lugar seguro, sabían que por ese lugar debería haber un acceso directo al castillo, lugar donde se encontraba su general, no sabía cuanto tiempo de vida le quedaba a Roque.
– !Corred!- dijo Tirím mientras señalaba a sus compañeros en dirección Oeste.

Todos los caballeros comenzaron a correr en primera linea de playa, habían encontrado la playa y sabía que el puerto estaba cerca, podían oir a los lejos el crujir de la madera de los barcos, de repente Filín escuchó un gran chapoteo del agua seguido de un grito, giró la cabezá y pudo comntemplar junto con el grupo como algo transparente que se abalanzaba desde el agua hasta uno de sus compañeros, pudo ver en aquel ente transparente unos colmillos que seccionaban la yugular de su compañero, del mar pudiero ver ligeros movimientos turbulentos que se acercaban a los desprotegidos caballeros, comenzaron a salir formas borrosas y transparentes que saltaban del mar a la tierra, haciendo caer a cada uno
de sus compañeros, el Terror de Filín le dejó inmobilizado, estaban luchando contra seres invisibles, veía a sus compañeros agarrando a una silueta transparente parecida a un felino,desenfundó la espada y corrió a socorrer a su compañero abatido, de repente notó que una forma punzante atravesó su pierna, un dolor agudo invadió todo su cuerpo seguido de un grito,Filín soltó su espada, notó como un colmillo atravesaba su músculo, en un último esfuerzo por salvar su vida, Filín desenbainó un cuchillo que tenía atado en su cintura, volvió a sentir otro dolor punzante, esta vez más agudo que le hizo caer en la suave arena, su cuerpo empezó a ser arrastrado mar adentro, uno de sus manos intentaba aferrarse a la tierra mientras que la otra empuñaba aquel cuchillo, agarró un puñado de arena y lo lanzó a aquella cosa transparente que le estaba agarrando su pierna, de repente Filín dejó de desplazarse, se escuchó una pequeña sacudida haciendo evacuar toda el agua de aquella criatura y allí estaba esa horrenda criatura, parecía que el agua la hacía transparente, su aspecto era de un felino, pero realmente era cadavérico, le rodeaba una armadura acuosa por todo su cuerpo incluido un gran armazón en su cabeza. Tirím se incorporó de forma torpe y apuntó con el cuchillo a aquella criatura que le amenazaba intensamente por medio de prolongados siseos, de repente algo se le avalanzó por la espalda, sólo pudo sentir la calida sangre por su cabeza terminando en una eterna oscuridad llamada muerte…

  1. anonimo dice:

    Madreeee xdxd perfecto ..menuda batalla como he disfrutado…lo estaba esperando..
    batalla..terror y miedo…uffff

  2. txusky21 dice:

    Una batalla genial. Ya vas añadiendo más detalles y eso enriquece el texto. Sólo falta que cuides un poco las formas del texto y las faltas. Bravo. Me tienes enganchada.

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